jueves, 20 de septiembre de 2018

La Inquisición: mitos y realidades


1. Introducción

Mucho se dice sobre la Inquisición pero pocos son los que la investigan a fondo. Hablar sobre la Inquisición es hablar de algo más complejo que un simple grupo de personas que forman parte del clero católico que juzgan a judíos. Es hablar también de intereses políticos y económicos. Cada momento de la historia hay que tratarlo con calma y conociendo bien su contexto. Por esta razón, los que escribimos sobre historia, buscamos fuentes y no nos basamos en dos frases destinadas únicamente a condenar los sentimientos religiosos de una persona y no a aportar algo de luz sobre este tema. Usar la historia como arma no es ser culto.

2. Situación religiosa en España

A muchos les sorprenderá esto pero los inquisidores de Cuenca, en 1490, decían que "el buen judío y el buen musulmán, si actuaban correctamente, podían ir al cielo como el buen cristiano". Esto no quiere decir que la situación religiosa en España estuviera marcada por una relación maravillosa e idílica entre las tres religiones monoteístas.

Henry Kamen, en su libro "La Inquisición Española", el cual recomiendo fervientemente, ofrece un análisis pormenorizado de los grupos en los que podemos dividir los testimonios que tenemos para tratar de averiguar cuál era la situación de los conversos antes del 1492. Actualmente podemos contar con:
  • Los testimonios de los judíos
  • Los testimonios de los conversos
  • Los testimonios de los enemigos de los conversos
Entre los judíos no parecía haber dudas del cristianismo de los conversos. Cuando los rabinos del norte de África eran consultados sobre el tema su contestación era clara: los cnversos no debían ser considerados como convertidos contra su voluntad.

Entre los conversos encontramos voces que intentaban defender la autenticidad de su cristianismo. Los enemigos de los conversos eran aquellos cristianos que los criticaban sin cesar.

3. Mito número 1: Se aceptó a la Inquisición en las ciudades españolas sin ningún problema.

Falso. Henry Kamen, en su libro ya mencionado, describe varios altercados en ciudades de España que protestaron por el establecimiento de la Inquisición como es el caso de Zaragoza, Teruel, Valencia y Barcelona. Conflictos en los que tuvo que intervenir la corona para eliminar la resistencia.

4. Mito número 2: La Inquisición estaba bajo control del papado. El poder político no intervino para nada ya que no se metían en asuntos que eran controlados desde Roma.


Papa Sixto IV
Para contestar a esto tomaremos el año 1482 como ejemplo. El 29 de enero de 1482, el papa Sixto IV revocó los poderes concedidos por la bula papal del 1 de noviembre de 1478 permitiendo a los inquisidores continuar su trabajo en la diócesis de Sevilla a condición de que se sometieran a la autoridad del obispo. Fernando, en aquellos años, estaba sumergido en una política destinada a controlar el pago de la Inquisición en Aragón.

Tras ver cómo saltaban las alarmas en Barcelona, Zaragoza y Valencia, es decir, los centros principales de este tribunal, Sixto IV respondió con una bula el 18 de abril de 1482 por la que se promulgó que los funcionarios episcopales actuarían conjuntamente con los inquisidores y se comunicaría el nombre y el testimonio de los acusadores al acusado, al que se le permitiría asistencia legal. Además, sólo se utilizarían las cárceles episcopales y se permitiría apelar a Roma. Fernando respondió al papa en tono ultrajado el 13 de mayo de 1482 con una carta que dice así:

"Me han contado cosas, Santo Padre, que, de ser ciertas, sin duda merecerían el mayor de los asombros. Se dice que Su Santidad ha concedido a los conversos un perdón general por todos los errores y delitos que han cometido...Sin embargo, yo no he dado crédito a esos rumores, porque parecen cosas que de ningún modo habrían sido concedidas por Su Santidad, quien tiene un deber para con la Inquisición. Pero si por acaso hubieran sido hechas concesiones por la persistente y astuta persuasión de los citados conversos, no pienso permitir jamás que surtan efecto. Tenga cuidado por lo tanto de no permitir que el asunto vaya más lejos, y de revocar toda concesión, encomendándonos el cuidado de esta cuestión."

Tras esto, en octubre quedó suspendida la bula y, el 17 de octubre de 1483, Torquemada era nombrado inquisidor general de Aragón, Valencia y Cataluña.

Así que podemos decir que la corona sí que quiso controlar la Inquisición aunque se tratara de una institución religiosa que debía controlar Roma en última instancia.

5. Mito número 3: Nadie movió un dedo por los conversos.


Fray Hernando de Talavera
¡Cuál fue mi sorpresa al ver que esto no era cierto! Como siempre, hubo voces en todos los bandos. Por ejemplo citaremos el caso del arzobispo de Toledo, Alonso Carrillo que, en 1468, condenó a los gremios de Toledo que se habían constituido siguiendo criterios raciales, por los cuales, unos excluían a los conversos y otros a los cristianos viejos. La asociación en función de la raza quedaba prohibida bajo pena de excomunión.


Hernando de Talavera, consejero de Isabel, por un lado atacaba las pretensiones de algunos conversos  y judíos que se erigían como una nación especial dado que pertenecían al linaje de Jesús de Nazaret, y por otro, criticaba el antisemitismo del que eran objeto los conversos.

6. Mito número 4: Las torturas estaban a la orden del día.

En palabras de Henry Kamen: "En una época en que el uso de la tortura era general en los tribunales penales europeos, la Inquisición española siguió una política de benignidad y circunspección que la deja en lugar favorable si se compara con cualquier otra institución. La tortura era empleada sólo como último recurso y aplicada en muy pocos casos."

Sí que es verdad que estas palabras no restan crudeza a la situación ya que nos encontramos casos en los que ancianos fueron torturados o incluso niños, caso del "asesinato ritual" del niño de Cádiz por el que fue detenido Joseph Cortada, un niño de 10 años.

7. Conclusión

Hablar de la Inquisición es hablar de un tema complejo a la par que oscuro. Todavía tenemos mucho que saber del tribunal ya que, por un lado, encontramos gente que no sabía lo que tenía que buscar ya que no sabía lo que significaba ser judaizante. Por otro lado, encontramos inquisidores con una gran capacidad de análisis que fue capaz de descubrir la verdad, por ejemplo, en el norte de España donde, supuestamente, vivía un gran número de brujas cuando eran personas que simplemente usaban remedios naturales para sus males. Se trata de un periodo más que negativo en la historia de la Iglesia pero que no debemos usar para ver que todo en la Iglesia es negativo como lo fue antaño.

Separemos la historia de los sentimientos por favor. Hablar de la Inquisición es, como todo acontecimiento histórico, hablar de personas que eligieron el bando correcto y de personas que, por desgracia, eligieron el bando negativo como ocurre actualmente y como ocurrirá hasta el fin de la humanidad. No podemos, verdaderamente, hacer historia si olvidamos esto.

8. Bibliografía

TORRES AGUILAR, Manuel (1998-99), Un menor ante la Inquisición de Sevilla: el "asesinato ritual" del niño de Cádiz, Revista de Historia Moderna nº17, pp. 279-310

KAMEN, Henry (2004), La Inquisición española. Una revisión histórica, Barcelona, Ed. Crítica.

















viernes, 7 de septiembre de 2018

¿Estás interesado en la historia de Roma? "Un año en la antigua Roma" es tu libro



Queridos amantes de la cultura,

Ya tenía ganas de escribir algo sobre este libro. Cuando se habla de historia normalmente se piensa en personas que escriben rodeados de manuales tan voluminosos como un puño y con un texto que dormiría a cualquiera. Personas que enlazan un manual con otro y que se muerden las uñas hasta que ven el anuncio de una conferencia sobre historia en cualquier museo. Eso es lo que sigo viendo en la cara de las personas que me oyen decir que he estudiado historia. Las mismas personas que al leer "libro de historia" piensan en un libro en el que aparecen una serie de acontecimientos históricos junto a su fecha ordenados cronológicamente ya que parece ser la única forma de escribir sobre historia.




Pues bien, este libro demuestra que todo es mentira. "Un año en la antigua Roma. La vida cotidiana de los romanos a través de su calendario" es un libro pensado para disfrutar de la historia sumergiéndose en algo tan olvidado, incluso por los propios historiadores en ocasiones, como es la microhistoria, el día a día de la gente como tú y como yo.

Por esa razón este libro se ha convertido en el primero de la lista ahora que inicio mi inmersión en el mundo romano de una forma más tranquila y sosegada. La historia es algo que hay que disfrutar y más la historia de una civilización a la que debemos mucho. Sin ir más lejos nos ha dado, entre otras cosas, pensadores de gran calibre, obras literarias y arquitectónicas maravillosas y, tal y como descubrirás con este libro, el calendario.

¿Sabes por qué "febrero" tiene 28 días salvo los años bisiestos? ¿Sabes de dónde viene la palabra "bisiesto"? ¿Y por qué los meses de "julio" y "agosto" se llaman así? ¿Sabes que nuestra definición de "nefasto" viene del calendario romano? 

En este libro aprenderás cómo el calendario regía la vida del romano de a pie: las cosas que podía hacer y las que no, los tiempos para honrar a sus antepasados, los momentos en los que podía litigar con alguien y los que no, cuándo empezaba su labor y cuándo acababa (ya sé que eso es fácil de suponer pero aún así personalmente me gusta leer sobre estas cosas por temas relacionados con la salud y, más concretamente, la forma en la que respetábamos antes los ritmos circadianos pero eso es harina de otro costal)

En resumen, este es un libro con el que el lector disfrutará muchísimo y estoy segura que sentirá más curiosidad por aprender más sobre el mundo romano. Con un lenguaje ameno, es un libro que recomiendo a todos aquellos que, al ir a comprar un libro, necesiten hacerlo con la seguridad de que no van a fallar. Mis más sinceras felicitaciones desde aquí a Néstor F. Marqués González por su trabajo.